Pages Menu
TwitterRssFacebook
Categories Menu

Publicado el jun 12, 2016 en Heroínas | 0 comentarios

El reto de estudiar en el extranjero

estudiar en el extranjero

Desde pequeñas, hemos sentido el “aguijón” del estudio. Ir a clases, tener una mochila llena con los cuadernos –uno para cada materia y con su identificación precisa-, lápices, colores y demás, era para nosotros una felicidad mayor. Todavía lo sigue siendo y por eso quisimos asumir el reto de estudiar en el extranjero. ¡Hay que ser toda una heroína para hacerlo!

Estudiar en el extranjero: nuevas aventuras

Para estudiar en el extranjero, sabemos que tenemos que pasar por algunas alcabales (algunas literales): papeleo, tener el dinero, confirmar nuestra nueva residencia, despedidas, etc. Pero tenemos que permanecer firmes: una nueva aventura nos espera.

Y si sabemos asumir este reto como una nueva aventura, tal vez no será tan dramático para nosotras y sabremos tener la fortaleza que nos será necesaria en todo momento y ante todas las cosas a las que nos vamos a enfrentar.

Así que si logramos quedar en el centro de estudios que deseábamos, ¿por qué no sentir que hemos dado un paso bien grande para alcanzar nuestros sueños?

Otra ciudad, otra cultura: la misma actitud

No son pocas las personas que deciden emigrar de su país. Bien sea porque el país de origen dejó de ser habitable para nosotras, o bien sea porque estamos sedientos de nuevos horizontes, simplemente decidimos dar una paso más y apuntarnos para un nuevo estudio.

Así  hagamos estudios de segunda, tercera y hasta cuarta escala, algo siempre debemos mantener con nosotras: la actitud, eso que en Venezuela podemos llamar como nuestro “tumbao” particular. Ese que no nos debería quitar nadie.

Por otro lado, al preparar el viaje, tenemos que prepararnos nosotras mismas para la nueva aventura que vamos a vivir. Y ello empieza por aceptar que la cultura a la que iremos, así sea en el país más próximo al nuestro, será una experiencia totalmente diferente.

La nostalgia

Otra de las cosas que debemos aceptar, para que su influjo no sea tanto, es la nostalgia. Para muchos, la nostalgia es un obstáculo en nuestro camino. Pero esto no es del todo cierto.

La nostalgia nos recuerda de dónde venimos. Y si no recordamos de dónde venimos, nuestro futuro puede dejar de tener un buen soporte. Una base de emociones que lo respalde. Así que no le temamos a recordar esas cosas, lugares, personas o sensaciones que forman nuestro pasado: ellas serán muy buenas compañías en nuestro nuevo destino.

Pinterest

Enviar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>